El show comenzó con 50 minutos de retraso pero valió la pena: lásers de todos los colores, juego de luces y humo dieron un impresionante inicio a la "fiesta caribeña", en el Velma Café. Iripino apareció en el escenario en una especie de caja espacial, desde la que cantaba a viva voz y afi
nación admirable y mostraba sus cualidades ya conocidas para el baile. El movimiento de sus caderas hacía delirar a todas las chichis (aunque supieran que no pertenece al "bando hetero") y los aplausos eran constantes.
"Te enseñaré mi mundo", "Bailemos", "Es tu amor", "Aún te espero" fueron los algunas de las canciones que interpretó Marcelo, pero también se dio el lujo de hacer la versión salsera de "Tu recuerdo", de Ricky Martin y Chambao. Los momentos emocionalmente fuertes fueron cuando al ritmo de "Después de tí, ¿qué?", el Susano no pudo contener las lágrimas de alegría. El show cerró muy pum para arriba con la canción "Tu Frutita" e hizo que el público presente se ponga a pachanguear al ritmo de los timbales.
Para todos aquellos ciber-lectores que se preguntan: ¿Por qué le puso ese nombre al CD?, la respuesta la dio el mismo artista en uno de los momentos de interacción con el público: "Es para que nos transportemos a una playa, pensar en pasar una fruta a la boca de otro, excitarnos". Así, hizo chillar a sus fans entradas en edad y a sus seguidores gays que se encontraban en la sala, dejéndoles la esperanza de compartir un cítrico. Pero también los momentos intimistas tuvieron su cuota importante dentro del show. Sentado en la escalera del escenario, Iripino contó anécdotas que dejaban ver la estupidez real de Susana Giménez y Miguel Romano (el peluquero) y sobre todo, sobre su familia.
A las 11.45, hubo que volver a la realidad y dejar de pensar una playa paradisíaca pero con ganas de ver más. ¡MIRÁ VOS! felicita a Marcelo Iripino por su talento, gran pasión y sencillez.
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